En la Casa Blanca, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein normalizarán relaciones con Israel

Publicado el 15 septiembre, 2020 Publicado por Rosy Gámez

por: Ángela Gómez

Este martes, 15 de septiembre, en La Casa Blanca se celebrará una ceremonia histórica. Los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein firmarán un pacto para la normalización de sus respectivas relaciones con el estado de Israel. Un acto diplomático que no sucedía de parte de una nación árabe desde que Jordania dio el paso en 1994.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presidirá la firma de los acuerdos diplomáticos entre Israel y los estados del Golfo de Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos. Un evento que marcará un cambio dramático en la dinámica de poder de Medio Oriente y que podría dar un impulso al mandatario estadounidense, que busca la reelección el próximo 3 de noviembre.

La cita histórica será en el jardín sur de La Casa Blanca, con la asistencia del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, los ministros de Relaciones Exteriores de Bahrein y de los Emiratos Árabes Unidos y cientos de invitados que registrarán la excepcional retoma de relaciones. Las últimas naciones árabes que dieron un paso similar fueron Egipto en 1979 y Jordania en 1994.

Un alto funcionario de la administración Trump, citado por agencias internacionales, dijo que «todas las partes están entusiasmadas». Agregó que incluso no se descarta un apretón de manos simbólico entre los representantes árabes y Netanyahu, pues todos habrían sido sometidos a pruebas de Covid-19.

Los Acuerdos de Abraham

Para el Medio Oriente, los documentos denominados Acuerdos de Abraham marcan un cambio para un status quo que se mantuvo por décadas y en el que los países árabes se comportaron como un bloque, tratando de mantenerse Unidos en contra de Israel por su trato a los palestinos, en disputa por territorio y sin estado.

«No es un acuerdo de paz, es una normalización de los lazos», dijo la corresponsal de FRANCE 24 en Jerusalén, Irris Makler. La medida es verdaderamente significativa, agregó, «pero no tiene el mismo peso que los acuerdos de paz con Egipto y Jordania, porque eran enemigos con los que Israel había estado en guerra».

Los escépticos, incluidos muchos observadores de Oriente Medio desde hace mucho tiempo, lamentaron que ignoran a los palestinos, que los han rechazado, calificándolos como una puñalada por la espalda de sus vecinos árabes.

Sin embargo, incluso los críticos más duros han admitido que podrían marcar el comienzo de un cambio sísmico en la región si otras naciones árabes, en particular Arabia Saudita, siguen su ejemplo.

Lo cierto es que a pocas horas de la ceremonia, no hay claridad sobre el contenido de los pactos, lo que levanta sospechas sobre su durabilidad. Un funcionario de la Casa Blanca dijo que habría un documento común y luego acuerdos bilaterales separados entre Israel y los dos países árabes.

Hostilidad hacia Irán

Sintiéndose cada vez más abandonados, los líderes palestinos convocaron desde el fin de semana a manifestaciones en los territorios ocupados y fuera de las embajadas de Estados Unidos, Israel, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos contra lo que llamaron «acuerdos vergonzosos».

Pero otras fuerzas impulsan los cambios diplomáticos en la región. Hay un enemigo común que une a los cuatro países que hoy ponen su firma en Washington: Irán. La república islámica es objeto de una hostilidad directa que se evidencia en la presión económica y diplomática por parte de la administración de Donald Trump. Ante los rumores de una retaliación por parte de Teherán al asesinato del General Qassem Soleimani, Trump amenazó vía Twitter con un ataque de una magnitud «mil veces mayor».

Además, tanto los dos países del Golfo como Israel podrán sacar provecho a los acuerdos gracias a una nueva apertura económica, muy ansiada ahora que esperan recuperarse después de la crisis desencadenada por la pandemia del nuevo coronavirus.

En su calidad de anfitrión y facilitador, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, disfrutará de presidir un momento histórico cuando faltan menos de 50 días para las elecciones; y es que el mandatario necesita sumar puntos, dado que las encuestas de opinión lo muestran en desventaja frente a su contrincante demócrata, Joe Biden.

Después de un primer mandato a menudo caótico en el frente diplomático, el evento de este martes, 15 de septiembre, se considera una excepcional buena noticia que incluso algunos críticos demócratas han aplaudido.

Otro al que no le sienta mal una cobertura positiva es a Benjamin Netanyahu, quien actualmente enfrenta un juicio por tres supuestos hechos de corrupción, además de ser criticado por su manejo de la pandemia de coronavirus; recientemente anunció un nuevo confinamiento nacional para combatir un aumento en los casos.

Con información de france24.com