¿Paciente sospechoso?

Publicado el 25 marzo, 2020 Publicado por Joel González

EDUCANDO AL PACIENTE.

Es durante los tiempos de crisis que nuestras fortalezas mentales y morales son puestas a prueba, donde tomamos las decisiones de comportarnos como realmente queremos ser, al menos usualmente es lo que se considera. En la actualidad nos estamos enfrentando a  una de tantas enfermedades de amplia distribución que el planeta ha presentado y presentará en el futuro, sólo una de más que se han registrado.

No es nada nuevo el pánico, la desconfianza, la sensación de inquietud ante el futuro, la constante preocupación por un enemigo prácticamente invisible, que se encuentra en todas partes y que no sabemos cuándo se manifestará. Por este motivo se tenían consideradas a las enfermedades como auténticos castigos divinos, como algo que nos buscamos, una decisión tomada por los dioses que nos vigilan a la espera de recriminar nuestros errores, es como si fuera justo.

Lo cierto es que no es así, las enfermedades son parte del mundo, no por ser algo esperado, sino por tratarse del resultado de la interacción entre los agentes causales (bacterias, virus, hongos, parásitos, cambios del ambiente) y el huésped (animal y humano La definición de salud es descrita por la OMS como el estado de bienestar físico, mental y social, por lo que se puede entender que “enfermedad” es el desbalance del estado físico con respecto a los demás agentes. Cuando estamos enfermos, estamos es porque nuestro estado interno no puede terminar de adaptrase a lo que le infectó.

Los signos y síntomas son eso, una mera demostración de cómo el cuerpo se enfrenta al malestar, es así que tenemos ALGO LLAMADO CUADRO CLÍNICO DE LA ENFERMEDAD, el conjunto de características propias de un diagnóstico, como un cuadro catarral, gripal o diarreico.

En el caso particular de la nueva cepa de coronavirus (COVID-19), el conjunto de manifestaciones es típico de cualquier problema respiratorio, como tos, fiebre y dificultad respiratoria, entonces, ¿qué es lo que lo hace único?

Al inicio se determinó un concepto para poner en alerta a los trabajadores del sistema de salud, la definición de CASO SOSPECHOSO, la cual iba cambiando constantemente. Se entendía que cualquier paciente que cumpliera con las características del mismo sería catalogado como probable portador, por lo que se le solicitaría la realización de estudios de laboratorio para confirmar. Los síntomas de COVID-19 consisten en la presencia de un cuadro catarral, con intensificación de los síntomas, es decir, se muestran más severos, tos presente con o sin flemas, muy frecuente, además de temperaturas corporales de 38 o más grados, junto con una sensación de insuficiencia de aire, añadiendo también la característica de haber viajado o que hayan tenido contacto con personas que viajaron a zonas endémicas de la enfermedad (como China, España, Italia, Estados Unidos, lugares con alertas epidemiológicas y estados de cuarentena impuestos por el gobierno).

En este momento en nuestro país, nos encontramos en fase 2 de protocolo epidemiológico, lo cual significa que ya no se da el contagio por pacientes que acaban de regresar de zonas endémicas, sino que se dá por pacientes de dentro del país, como si la enfermedad ahora fuera local o propia de nuestra región. ¿Cómo repercute este cambio de significado? Que simplemente seremos mucho más cuidadosos, no habrá salidas más allá de las estrictamente necesarias, nada de concurrencias en lugares públicos, ni estar muy cerca unos de otros al estar por la vía pública.

Se entenderá ahora como caso sospechoso aquel que presente los síntomas de tos, fiebre, dificultad respiratoria, mal estear general, dolor de huesos y articulaciones, dolor abdominal y/o diarrea, aún sin la necesidad de confirmar contacto con otros casos sospechosos ni el antecedente de viajar fuera del país.

Se extremarán las precauciones sanitarias tanto personales como comunitarias, esto es el lavado de manos antes y después de cualquier interacción higiénica, alimentaria o de convivencia, uso de cubrebocas al estar cerca de personas con afecciones respiratorias o cuando usted las tenga, evitar el contacto con otras personas si tiene diagnóstico de caso sospechoso, y por lo tanto, QUEDARSE EN  CASA durante al menos 15 días y reportarse al número del InDRE (Instituo de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos) el cual es el 800 0044 800 ante la sospecha de ser portador, o al (667) 713-00-63 que es la línea estatal en Sinaloa. Esto no es para discriminar a los pacientes con posible infección, sino que es para que las autoridades sanitarias sepan donde localizarlos y poder estimar el impacto de afección y contagio del virus.

Sin importar la causa de esta pandemia, es una enfermedad para la cual ya se está haciendo un impresionante trabajo científico, por lo que la vacuna para combatirla será solamente cuestión de tiempo, entonces, para mitigar su impacto en la sociedad, queda en nosotros que sigamos las medidas de prevención para que se esparza al mínimo posible.